Monthly Archives: May 2016

EN GRUPO Y MOTORIZADOS EN DISNEY

En esta ocasión nos comparte desde Argentina nuestra amiga viajera Nelida Barbeito una de sus experiencias viajando por el mundo de Disney.

Seguramente ya han leído en éste blog mucho sobre:

Disney, en Disney la experiencia accesible extrema

Scooters, en Qué es un scooter cuándo, dónde y por qué alquilar uno

Hoteles en Disney en Pop Century

Hoy les traigo algo nuevo, disfrutar sin límites y confortablemente de la magia en un grupo heterogéneo de gente. Dos familias una de 7 y otra de 2 personas.

Fuimos según los días y los parques entre 7, 8 y 9 personas.
2 niñas de 6 y 8 años
1 jóven de 21
3 adultos de más de 40
2 adultos de más de 60
1 adulto de más de 70.

en Epcot luego de los fuegos

Cuando estábamos todos juntos mi madre y yo nos hicimos al ritmo del grupo más grande en desplazamiento, descansos y tiempos para comer.

El ‘tiempo’ del grupo grande era regenteado por el ritmo del FAST PASS de Disney… llegar a la atracción en tiempo y forma o morir en el intento.

El FAST PASS existió hace mucho tiempo en Disney. Siempre fue y sigue siendo gratis su uso pero ahora con la nueva ampliación e implementación de novedades de Disney se hizo como una obligación en quienes quieren aprovechar al máximo la experiencia en los parques con poco tiempo de espera en las atracciones.

Los juegos cada vez son más breves, es decir duran menos tiempo, a su vez la afluencia de gente mayor y por ende los tiempos de espera más largos. El FAST PASS es un sistema que permite un flujo más continuo de gente, dando la sensación que se ahorra LA MONEDA MÁS PRECIADA… EL TIEMPO.

Todo el tema del FAST PASS se controla desde cualquier dispositivo conectado a internet mediante la aplicación MY DISNEY EXPERIENCE que permite, dependiendo del tipo de boleto comprado, hospedaje utilizado sacar los fast pass entre 60 y 30 días antes del viaje con día y rango horario. También hacer cambios sobre la marcha.

Es verdad que aún habemos algunos que queremos entrar al parque de ‘diversiones’ y que el placer nos guíe y no un horario tipo entrenamiento de los navy seal.

El caso es que si a un grupo grande te unieres… haz lo que vieres!!! Y así hicimos. El primer parque en el que nos vimos fue en Epcot para ver el espectáculo ‘Iluminación, los reflejos de la tierra’.

Mary Mami y yo castillo

Cómo ya había ido en otras ocasiones sabía que si quería un buen lugar que hay reservado para personas con movilidad reducida debía ir al menos 45 min a 1 hora antes del show, llegué y tomé mi lugar. Era una noche bastante fresca asique me abrigué para estar cerca del agua.

El grupo se separó, seis se quedaron cerca del lago pero a espaldas del show sólo mirando hacia arriba para los fuegos y 3 al lado del lago. Patricia y yo, amigas desde la guardería, 38 años después mirando ese espectáculo y Camila, su hija, mi ahijada, sentada en mi falda arriba del scooter y cubierta con una campera como capita a punto de dormirse por el calorcito, la oscuridad y el trajín del día.

En el otro grupo estaban las tres madres de los tres adultos de más de 40, dos con sus años a cuestas y el cansancio de correr durante el día entero de atracción en atracción caminando entre 12 y 14 km. Y es que Disney tiene esas distancias, por lo cual no sólo hay que estar sano sino que también entrenado! Cada una con su edad, su condición y su aceptación.

Angelina, la madre de Pablo, buen estado, caminante constante pero con una condición cardíaca que no le permitía subir a juegos bruscos.

Mary, la madre de Patricia, con una rodilla que le causa grandes dolores al caminar. Por esa razón, antes de los viajes va al médico se somete a unas inyecciones y luego camina como el conejito de Duracel.

No acepta la más remota posibilidad de una ayuda técnica, sea ésta un scooter, bastón o andador. Pero como para el que no quiere siempre hay, mi amiga llevó el paraguitas (carrito de niño pequeño y portable) de Camila que hacía las veces de perchero de toda la familia, y en el que se depositaban mudas de ropa, camperas, y eventualmente comida y bebida. Mary lo llevaba de un lado al otro de todos los parques.

El mismo tenía la función de ANDADOR, pero LA PERCEPCIÓN de ella era otra, la de ayuda, la de llevar lo que el resto no quería cargar, mientras tanto su rodilla descansaba un poco y TODOS CONTENTOS.

Mi madre, con muy buen estado físico caminaba a buen ritmo al lado del scooter a todas horas del día. Todo va muy bien siempre que no le sobrevenga un broncoespasmo por algún cambio de clima fuerte. Pero al final del día el ritmo y la cantidad de km se sienten porque caminar tanto no es la actividad que desarrolla cotidianamente. Al final del viaje concluyó… la próxima me alquilo un scooter y cuando me canso de caminar salgo sobre ruedas a rutear!

Yamila, la joven sobrina de 21 andaba como una gacela por todo el parque sin sentir cansancio y con una sonrisa a toda hora.

Las niñas CAMINABAN, porque esa era la clave para ir al próximo juego y si no caminaban lo perdían.

Quien escribe iba en scooter y mientras estuve con ellos llevaba a una o a las dos nenas en mi falda, para ellas era un alivio y la madre feliz de llegar a los FAST PASS en tiempo y forma.

3 en la cola de diff 2 b a bug

Siempre es muy interesante apreciar como los niños perciben el uso de las ayudas técnicas… para ellas no era una ayuda sino una salvación.

El scooter tiene varias funciones cómo se lo quiera ver. A mí me permitió disfrutar de las nenas llevándolas a mi lado y divirtiéndonos mientras aprendíamos cómo manejar el vehículo, ayudarlas a que no caminaran tanto o llevarlas a algunas actividades mientras el resto se dirigía a una atracción caminando. Disfrutar de los parques a un ritmo maratónico en un pie de igualdad con el resto del grupo. Tener la cara fresca y feliz desde el inicio hasta el fin del día. Aprovechar el hecho de que tanto Pablo como Patricia me ayudaran a entrar y salir de juegos que a veces son complicados para quien tiene movilidad reducida. Para mí fue todo ganancia. Ellos en algunos juegos disfrutaron de ir por un by pass, un lugar por donde se desvía a la gente que tiene algún problema de movilidad para que suba a los juegos de manera más tranquila y autónoma.

Pablo, único hombre lidiando con 6 mujeres, seguía los designios de su esposa, los del mapa, los del fast pass, acomodaba a las nenas cuando no querían caminar, o las lleva a bailar mientras Patricia iba por un nuevo fast pass o idea de otro plan improvisado en medio de un parque. Buscaba los pocos lugares designados para fumadores. Se ocupaba de que su madre tuviera algo para comer a las horas más o menos pautadas por la normalidad de un día corriente. Por último pero no por eso menos importante manejaba un cuasi ómnibus de ida y vuelta a los parques en los horarios designados por Patricia y su plan detallado de parques. Claro que antes o después de los parque se acudía al shopping a comprar y al supermercado a hacerse de provisiones para los próximos días.

Animal gang2

Otro día estuvimos juntos el día entero en ANIMAL KINGDOM, allí me uní yo sola y fuimos 8, en el CUSTOMER SERVICE hicieron una copia de los fast passes que Patricia había planeado para unirme a mí a ese grupo. La encargada lo hizo de una manera muy sencilla, no saqué el DAS (disability access service) porque la persona con la que hablé comenzó a hacer preguntas raras y estábamos apurados.

En MAGIC KINGDOM desde el mediodía que fuimos con mi mamá y hasta el último instante de los fuegos. También me aunaron los planes de Fast Pass a los de Patricia con los míos lo mejor que pudo porque es un parque MUY GRANDE Y CON GRAN DEMANDA, otra vez sacar el DAS fue dificultoso y otra vez estaba apurada, así que no lo hice. Tener la info de sus FAST PASSES me ayudó a encontrarlos en ese parque monstruoso, ya que brinda un rango horario en el cual el grupo debe estar en tal atracción.

Nueva York Accesible

En esta ocasión nos comparte desde Argentina nuestra amiga viajera Nelida Barbeito una de sus experiencias viajando por la gran manzana.

Alas en el Chelsea

Éste viaje a New York se sintió como la primera vez por muchas razones. Hacía muchos, pero muchos años que no iba, la última vez había subido a las torres gemelas. Era la primera vez que iba en invierno, era la primera vez que iba desde el oeste de USA al este.

Era la primera vez que no la iba a recorrer caminando, era la primera vez que no iba a estar hospedada al lado del Central Park y era la primera vez que iba a ir sin mi papá. New York nos recibió llegando al aeropuerto doméstico de LA GUARDIA por la mañana con un día radiante y frío.

El taxista que nos tocó en suerte, un primor, se llamaba Bash, un inmigrante de África cercano a los 60 años con una familia constituida. Un hombre con algo de acento, con facilidad para el habla y la risa, cosa rara en un taxista de New York. Hablando con él se escuchaba que tenía un concepto bien claro: la vida se vive de a un día a la vez.

Él sólo desea tener el dinero suficiente para sostener a su familia, viajar a Europa y áfrica para visitar amigos y familia y disfrutar de su tiempo en la tierra. El hotel lo elegimos por la combinación de precio, ubicación y accesibilidad. De eso hablaré en otro post, pero el CAMBRIA en la calle 28 nos encantó.

Al llegar una sorpresa más tenía mi scooter esperándome en la habitación, listo para salir a la aventura, sobre la que luego también les contaré… Todas mis visitas a New York habían sido en verano u otoño con temperaturas templadas o muy cálidas. Nunca había ido en invierno y nos tocó una semana bastante fría. Cada ciudad se vive de acuerdo a la temperatura con la que te recibe… el frío aquí no fue agradable. Recorrer una ciudad en silla o en scooter hace que la temperatura sea aún menor a que la de quien vá caminando.

nell scooter taxi

La razón es sencilla, el esfuerzo lo hace el scooter, y a uno le queda el vientito en la cara, las manos y todo el cuerpo. También es real que al ir sentado te podés abrigar más sin miedo a que se te caiga la ropa o sea incómodo. El mismo día de nuestra llegada descubrimos que estábamos en el distrito de las flores. En medio del invierno crudo al salir todas las mañanas teníamos a nuestros pies, literalmente todo tipo de flores de los más diversos colores así como arbustos y arbolitos.

En la misma calle había cuatro hoteles y un quinto que estará listo para el verano. Al llegar teníamos planes para conocer diferentes lugares, luego el clima reorganizó nuestra agenda. Al tercer día, nos levantamos con otra sorpresa más, New York nevada, tres semanas antes de la primavera la ciudad se vistió de blanco una vez más y nos regaló una tarde con sol y muuucho frío.

Caminamos y rodamos la ciudad mayormente juntas, hicimos y conocimos lugares preciosos a los que nunca habíamos ido. Sólo repetimos un lugar que ya no era el mismo, el World Trade Center, donde estaban las torres gemelas y el World Financial Center, las torres más bajas de alrededor aún más cercanas al río. En dos ocasiones una por la tarde y otra por la mañana salí sola porque el frío era tan intenso que mamá sentía que no podía disfrutarlo.

Claro que conozco muchísima gente que camina con dificultad que JAMÁS SUBIRÍA A UN SCOOTER, y que se caminó todo New York, sólo digo que hacerlo en un scooter es cómodo y sobre todo POSIBLE. Todos los colectivos son accesibles, sean que tienen piso bajo o escalones. Gran parte de la red de subtes también es accesible. Usé únicamente colectivos porque me permiten ver la ciudad y la red es muy buena. No suele haber mucha gente en los colectivos, parece que el gran volumen de gente se maneja en subte. Por esa razón si te vas a mover así te aconsejaría que planees tus rutas por adelantado pues en los hoteles los empleados no suelen saber porque no usan buses. Por suerte en el hotel que estábamos todos en la recepción eran muy amables y lo que no sabían se lo preguntaban al tío Google y en dos minutos te imprimían una ruta.

scooter en el bus perfil

Si bien ví taxis accesibles, el precio de los taxis en New York sumado al hecho de tener que llamar y esperarlos es sumamente tedioso. Los buses vienen bastante seguido, son accesibles y tienen calefacción. Yo no abonaba y mi mamá pagaba con una METROCARD, que es como la SUBE de ellos. Como la ciudad es tan geomética en general los buses van de norte a sur y de este a oeste, si en tu recorrido tenés que hacer una L, te subís y pedís un TRANSFER TICKET, que es lo que te permite subirte al otro bus sin volver a pagar la tarifa.

Es gratuito y siempre lo fue, tiene una tolerancia de dos horas, o sea que podés bajar, ir al baño, tomarte un café caminar un poquito y luego tomarte el otro bus cuyo recorrido tiene que ser perpendicular al que acabás de usar. Al estar hospedada en la calle 28 west entre la avenida 6ta y 7ma anduve por lugares en los que en viajes anteriores miraba desde el afamado bus rojo. Para que se ubiquen tenía el High Park, Empire State, la Biblioteca, Union Square y Broadway muy cercano, muchas veces en mi paso de ida o vuelta a algún lugar.

La zona parece asediada por las obras, por lo cual andar por las veredas era una verdadera aventura. Igualmente cada obra genera un paso peatonal ACCESIBLE, porque sino le ponen una multa más cara que el metro cuadrado que construyen. El Central Park, la 5ta Avenida en todo su esplendor así como el World Trade Center, la estatua de la libertad y el Puente de Brooklyn eran lugares lejanos a los que fuimos siempre en BUS. Otra razón por la cual ví a la ciudad tan diferente es porque mutó como todas las grandes ciudades a un proceso de PEATONALIZACIÓN, aún incompleto pero en contínuo desarrollo.

Tuve sentimientos muy dispares y encontrados, por un lado me gustó como siempre, por otro lado la ví un poco apagada, ocupada y en pleno crecimiento. Me pareció que cada uno caminaba ensimismado en su historia o apurado. El tema es que llegar a NewYork desde Las Vegas, es como caer muy pronto en la realidad de que ésta es primero una ciudad de TRABAJO, luego una ciudad TURÍSTICA, y por último LA CIUDAD DE LOS SUEÑOS DE MUCHOS.

Me fui muy convencida de algo, y eso es que mi próxima visita será inexorablemente en otoño, o primavera. Había sentido el calor aplastante de New York en agosto y en esta ocasión sentí el frío congelante, que como único premio tuvo verla nevada por un rato. Volveré, porque siempre se vuelve a esta bella, gigante e inabarcable ciudad.

Fuente: http://nelidabarbeito.blogspot.com.ar/2016/04/new-york-accesible.html